Tango argentino: la historia se repite y la fuga se acenta

Con un acto predominantemente albertista, con La Cámpora ingresando a la Plaza de Mayo una vez concluido su discurso, la desconfianza volvió a aumentar entre los inversores, por lo que subió el dólar, bajaron los bonos, subió el riesgo país y la Bolsa volvió a bajar, acumulando una caída del 10% en pocas ruedas, con baja vertical en el volumen negociado. 

Este complicado cuadro local vino acompañado con condiciones internacionales también inquietantes, ya que hubo malos datos de vivienda en EE.UU., planteos de Joe Biden de querer correr a Jerome Powell de la Fed, con Angela Merkel advirtiendo que la situación en Alemania por el Covid “es dramática”, lo cual provocó otro fuerte descenso para el precio del petróleo, poniendo a todas las bolsas internacionales en situación de debilidad. 

Dentro de Argentina la sensación de situación sin salida persiste. Economistas profesionales como Miguel Kiguel, de Econviews, señaló que el Presidente planteó hace unos días que irá a un acuerdo con el FMI, lo cual de realizarse seguramente requerirá ajustes, pero al dar sus discursos sigue sin dar precisiones y lo que más complica las cosas es el silencio de Cristina, por lo que no está claro si apoya o no esa iniciativa.

Con cada corporación cuidando su quintita, para seguir viviendo de un Estado cada vez más debilitado.  

Y algo de eso se vio en los movimientos muy estudiados que se fueron dando con el correr de las horas. Mientras la CGT y los enviados con cientos de micros por los intendentes peronistas del conurbano estaban en la Plaza escuchando al Presidente, los integrantes de La Cámpora esperaron sobre la 9 de Julio y recién hicieron su ingreso una vez que había concluido con su arenga. 

Y probablemente lo que sienta las bases de lo que puede llegar a ser esta segunda parte del gobierno de Alberto fue su dicho tajante, al señalar que se acabó la lapicera para armar las listas del oficialismo (sin nombrar a Cristina ni una vez), por lo que para la elección de 2023 el peronismo tendrá PASO, y como pago por el trabajo realizado se irá hacia la posibilidad de la re-re-re elección de los denominados barones del conurbano. 

Los inversores atentos 

Mientras todo eso sucedía con unas 100.000 personas en la Plaza, un volumen de gente que significa el 0,2% de la población (después de que el domingo el 23,3% de la gente votó a favor del Gobierno y el 76,7% se manifestó en contra o directamente no fueron a votar), los inversores tuvieron la sensación de que la historia vuelve a repetirse, el tango argentino sigue sin cambiar, con cortes, quebradas y giros siempre en el mismo sitio. 

De ese modo, mientras los gritos de Alberto se repetían en altavoces, radios y canales de televisión, el dólar fuga volvió a acelerarse, anotando una suba de casi $4, con el contado con liquidación libre brincando $6, con el mercado local secándose, quedándose sin volumen, mientras que los ADR argentinos bajaron casi en bloque, con un descenso que arañó un máximo del 5%. 

La situación mundial tampoco es sencilla. Por ahora la inflación global sigue golpeando a casi todas las naciones. En EE.UU. se acentúa la discusión sobre la tarea que está realizando Jerome Powell al mando de la Reserva Federal, con fuertes críticas del Premio Nobel Joseph Stiglitz, muy vinculado con el esposo de la secretaria de Tesoro, Janet Yellen (compartieron el Nobel), y el tapering iniciado el lunes (votado no solo por Powell sino por los 18 directores de la Fed) es puesto en tela de juicio. 

Con esa situación inquietante, con la Casa Blanca pensando en correr al titular de su Banco Central, en el exterior el dólar subió ayer 2,1% en Chile y 0,4% en Brasil, no cambió contra el euro, pero bajó 0,3% en México, 0,5% contra la libra y 0,6% contra el yen. Y con muchos analistas norteamericanos sosteniendo que el país debe prepararse porque la ola de contagios de Covid que está creciendo en Europa puede volver a tumbar la actividad.  

Los datos de Argentina 

En la Argentina el dato de Covid de ayer mostró que hubo 19 fallecidos y 1.553 los nuevos contagios, pero el mercado cambiario volvió a mostrar nerviosismo, con el Banco Central retirado del uso de reservas para parar los dólares financieros libres, aunque sí hubo una fuerte participación con bonos, que pudieron ponerle un freno al dólar MEP, pero que no frenó ni al blue, ni al CCL legal ni al operado a través de las ALYC. 

Así, ayer, el dólar turista subió 3 centavos hasta $174,80, el oficial subió 2 centavos hasta $105,94 y el blue subió $1 hasta $201,50. El mayorista subió 6 centavos hasta $100,35, con el BCRA sumando US$ 40 millones a las reservas, sin intervenir en el dólar Bolsa. Pero el dólar Senebi subió $6 hasta $214,50, el MEP bajó 30 centavos hasta $200 y el contado con liquidación subió $3,86 hasta $208,78. Y con eso la brecha entre el dólar oficial y el blue fue del 90,2% y la del CCL con el mayorista llegó al 108%. Mientras que medidos en pesos, la libra subió 73 centavos hasta $135,40, el euro subió 11 centavos hasta $113,61 y el real bajó 5 centavos hasta $18,18. 

Las tasas de interés definidas por el Banco Central siguen inmóviles, tal como sucede desde hace casi un año (38% para las Leliq y 37% para los plazos fijos), a pesar del goteo de depósitos. Mientras que los títulos públicos volvieron a sufrir un nuevo descenso, consistente, de más del 2%, por lo que el riesgo país volvió a crecer 15 unidades, hasta 1.720 puntos básicos, otra vez casi nueve veces el riesgo regional. Y lo que es más inquietante: los bonos más cortos del canje (AL29 y AL30) cayeron tanto que sus tasas a vencimiento llegaron a un récord inédito de casi 25% anual. 

Las señales globales 

El riesgo de Covid, un mal dato sobre viviendas y sobre todo la posibilidad de que Biden cambie a Jerome Powell por la economista demócrata Lael Brainard de 59 años, nacida en Hamburgo Alemania, y miembro de la Fed desde 2014, generaron un mal clima en la Bolsa de Nueva York, que terminó con bajas leves del 0,3% en todos sus índices (con el Dow como el peor de todos), al tiempo que las bolsas latinoamericanas también tuvieron un día pobre: con baja del 1,4% en la Bolsa de San Pablo y descenso del 0,5% en la de México. 

Pero más allá de esa baja si se quiere leve en las bolsas del mundo, la Bolsa de Buenos Aires sufrió una nueva estocada.  

Con $1.853 millones operados en acciones y $2.263 millones en Cedears, es decir cada vez menos monto de negocios, el índice Merval en pesos bajó otro 2,4%. En tanto que los ADR argentinos que se transan en Nueva York tuvieron un buen día para Despegar, pero luego una baja casi en bloque del 1% al 4,7% para el resto, con Francés, Galicia, Mercado Libre, IRSA P, Macro y Supervielle como los papeles más afectados. Y atención que los bancos le están planteando al BCRA y a la CNV que su imposibilidad de operar con dólares les está complicando las cosas de manera notoria. 

Increíblemente, este mal momento del mercado argentino se está dando con un mercado internacional en el que los precios de las commodities se dieron casi a pedir de boca para los intereses nacionales. Hubo una dura caída del 2,9% para el petróleo, con metales preciosos sostenidos y metales básicos mixtos, con criptomonedas alborotadas por los impuestos que se les están aplicando en todas las latitudes (el impuesto al cheque en el mercado local). Pero el precio de los granos estuvo ayer con una tendencia muy positiva, con subas consistentes tanto en Chicago como en Rosario. 

¿Pueden cambiar las cosas? El economista Ramiro Castiñeira, de Econométrica, señaló de manera muy contundente: “El modelo económico que propone el peronismo está completamente agotado. Hasta ahora se le echó la culpa a la pandemia, pero ahora se va a poner en evidencia que lo que ya no funciona más es el modelo, y los mercados ya vuelven a descontar que el país vuelve a su ya crónico estancamiento de más de una década, sin inversión y sin creación de empleos nuevos. Lo único que amentó es la deuda pública, la pobreza y la inflación“. 

Y Castiñeira fue más allá: “A los que creen que un acuerdo con el Fondo puede cambiar la situación les digo que no sucederá. Los votantes argentinos creen que el pasaje al futuro es mirando hacia el pasado. Se copia el modelo económico de los 50 y los 70, copiamos al fascismo italiano, el corporativismo estatal, y esto nos aleja de la globalización, beneficia a la casta, se lotean entre ellos los negocios, y por ejemplo debemos decir que a Tierra del Fuego hay que cambiarle el nombre, hay que llamarla Tierra del Empresaurio o del capitalismo de amigos, punto”. 
 

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